Crema solar: ¿cómo elegir una?

El verano ya está aquí, o al menos, las altas temperaturas, los días largos, y el Sol que, tras los meses de teletrabajo u oficina, toca nuestra piel blanquita (más bien nívea, en muchos casos), y produce el famoso eritema. Y entonces pensamos ¿y ahora qué? ¿Pantalla total? Pero yo leí en algún sitio que con la crema solar no se producía vitamina D un vídeo muy chulo en la que te hablo de todo este tema respecto al Sol y la vitamina D).

 

Pues allá voy con el tema, me toca a mí, la Dra. Begoña Ruiz Núñez, hablaros de este tema tan controvertido, en el que hay mucha miga.

¿Qué protector solar elegir? ¡Cuidado, que no es fácil!

Los protectores solares y sus componentes

Bien, ya hemos decidido que queremos exponernos al Sol, o que nos vamos a ir a la playa ´vuelta y vuelta´, o a la montaña a hacer rutas súper chulas andando, corriendo, en bici… y no queremos dañar nuestra piel y/o no tenemos ya tiempo de hacer una exposición progresiva… ¿qué podemos hacer? ¿qué protector solar elegir?

 

Existe una serie de ingredientes químicos muy habituales en los protectores solares:, dentro del grupo de filtros UV orgánicos: oxibenzona, octinoxato, octisalato, octocrileno, homosalato y avobenzona, que se absorben sistémicamente en el cuerpo tras un solo uso. Además, se mantienen y se detectan en la piel y en la sangre semanas después de dejar de usarse, e incluso son detectables en orina y leche materna.

 

La Comisión Europea ya publicó informes preliminares sobre la seguridad de tres de ellos: oxibenzona, homosalato y octocrileno, y encontró que los niveles de dos de ellos no eran seguros en las cantidades en las que se utilizan actualmente. Por tanto, propuso un límite de concentración del 2,2% para la oxibenzona y del 1,4% para el homosalato. Los fabricantes de protectores solares de EE.UU. están autorizados legalmente a utilizar estos dos productos químicos en concentraciones de hasta el 6 y el 15% respectivamente, y cientos de protectores solares fabricados en los EE.UU. los utilizan en concentraciones que superan con creces las recomendaciones de la Comisión Europea. Vamos a ver la ciencia que hay detrás de esto y cuál es la realidad.

 

Te adelanto que, en 2019, la archiconocida FDA (Food and Drug Administration ó Administración de Drogas y Alimentos), la agencia que controla, entre otras muchas cosas, la seguridad de los protectores solares, confirmó que únicamente dos ingredientes (¡¡nada más!!), óxido de zinc y dióxido de titanio, podrían clasificarse como seguros a la par que efectivos, según la información disponible entonces. Además, en el último año, numerosos estudios nuevos han planteado nuevas preocupaciones sobre los efectos de alteraciones endocrinas de otros tres ingredientes químicos muy utilizados: homosalato, avobenzona y oxibenzona.

El primero: Oxibenzona (benzofenona-3 o BP-3)

En 2021, el estado de Hawaii prohíbe el uso y venta de protectores solares con oxibenzona y octinoxato por ser dañinos para los ecosistemas coralinos. Claro, como la mayoría de los protectores solares no son comprados en la isla de Hawaii, y las autoridades no van a ir mirando la crema solar que llevan los usuarios de las playas a ver si cumplen o no con la prohibición, podría ser una prohibición que no tuviera sentido desde el punto de vista del que le dé igual nuestro ecosistema terráqueo. Pero si estos químicos hacen daño al ADN coralino y pueden producir malformaciones en su ´descendencia, además de hacerlos más susceptibles a infecciones virales, dañando el ecosistema… ¿qué podrían hacer en nuestro cuerpo, siendo absorbidos por la piel?

 

Lógicamente, por un tema ético, vistos los efectos en los corales, los estudios con oxibenzona están hechos en ratas. En uno de ellos, publicado en 2017 por el Journal of the American Academy of Dermatology, estas pobres fueron alimentadas con oxibenzona. Parece ser que, para nuestra tranquilidad necesitaríamos llegar a los 277 años para que el protector solar con esta sustancia al 6% produjera cáncer en nuestra piel. Pero eso sobre el cáncer. Que hay más cosas. También se sabe que la oxibenzona causa reacciones alérgicas en algunas personas, con lo cual ya está indicando que inocuo para la piel, no es. En un estudio reciente con ratas embarazadas y/o lactantes expuestas de manera continua a este químico, en dosis equivalentes a lo que sería en humanos, aparecieron alteraciones hormonales muy importantes: se alteró su glándula mamaria desde el punto e vista morfológico, así que, de acuerdo con el Environmental Working Group (EWG), yo, desaconsejaría completamente su uso, por considerarlo ya un disruptor endocrino.

Disruptores endocrinos engañando a los receptores hormonales. Imagen de https://www.libresdecontaminanteshormonales.org/2017/07/05/exposicion-disruptores-endocrinos/

Otro más: Octinoxato (Octyl methoxycinnamate)

Se absorbe fácilmente en la piel y continúa absorbiéndose tras la aplicación del protector solar. Se ha encontrado en sangre 16 veces por encima del umbral de seguridad propuesto por la FDA ( ). Los estudios en animales han demostrado que tiene efectos estrogénicos y metabólicos sobre el hueso ( ), sobre la grasa corporal ( ) y sobre la hormona luteinizante, entre otros, además de poder producir reacciones alérgicas. Además, varios países prohíben la venta de protectores solares hechos con este compuesto, porque pueden ser dañinos para la vida acuática, como la oxibenzona.

Octisalato (octil salicilato, salicilato de octilo o salicilato de 2-etilhexil)

Es un filtro UV orgánico con una enorme capacidad de absorción cutánea. Se absorbe a través de la piel más de 10 veces más de 0.5 nanogramos por militro, que es el límite de exposición sistémico de la FDA (la concentración máxima que se puede encontrar en la sangre antes de que surjan posibles problemas de salud). En 2019, la FDA sugiere que no hay datos suficientes para determinar si el octisalato puede clasificarse como seguro y eficaz para su uso en protectores solares ( ). Además, existen algunos casos que lo relacionan con dermatitis alérgica de contacto y se le considera también un disruptor endocrino al unirse al receptor de estrógeno.

Octocrileno

Otro que se absorbe muy fácilmente por la piel a niveles aproximadamente 14 veces superiores al límite de la FDA para la exposición sistémica, algo que la propia FDA parece ignorar, ya que lo considera sorprendentemente seguro.

 

El octocrileno causa tasas relativamente altas de alergias cutáneas y es otro de los potencialmente dañinos para la salud de los corales. Además, esa crema que llevas años sin usar puede aumentar sus niveles y ser aún más tóxica, ya que el octocrileno aumenta sus niveles con el almacenamiento; y más aún si está contaminado con otros productos químicos que potencien este efecto.

No sé si el Cremagil tenía octocrileno, pero por si acaso…

Avobenzona

Es un filtro UVA orgánico ampliamente utilizado en productos que ofrecen una protección de amplio espectro. Al ser un compuesto muy inestable, debe combinarse con otros ingredientes que actúan como estabilizadores para evitar que se descomponga al Sol. La avobenzona puede ser otro disruptor endocrino ya que se ha demostrado que bloquea los efectos de la testosterona . Además, los productos de degradación de la avobenzona pueden causar reacciones alérgicas. Para más ´intranquilidad´, se detectó avobenzona en sangre en niveles 9 veces superiores al límite de exposición sistémica permitido por la FDA.

Otros

  • Et-PABA (ethyl-4-aminobenzoate, benzocaína) y OD-PABA (ácido octil dimetil aminobenzoico) . Otros disruptores endocrinos

La ´esperanza´: protectores minerales

Los protectores solares minerales están hechos con dióxido de titanio y óxido de zinc, generalmente en forma de nanopartículas (luego hablamos de ellas). La FDA propuso que tanto el dióxido de titanio como el óxido de zinc se clasifiquen como seguros y eficaces. La evidencia sugiere que pocas o ninguna de las partículas de zinc o titanio penetran en la piel y no se detectan en los tejidos.

 

Sin embargo, el dióxido de titanio está clasificado como posible carcinógeno humano por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, debido al potencial de exposición por inhalación. Por esta razón, las formulaciones en polvo o en aerosol que contienen dióxido de titanio deberían ser motivo de preocupación. El óxido de zinc también conlleva problemas de inhalación cuando se usa en productos en aerosol y en polvo.

Aerosoles NO

¿Y las nanopartículas?

Existe una gran cantidad de estudios que demuestran que las nanopartículas de óxido de zinc o dióxido de titanio no pueden atravesar la piel en cantidades significativas. Sin embargo, en diversos estudios con voluntarios humanos que se aplicaron protectores solares con nanopartículas de óxido de zinc dos veces al día durante cinco días encontraron que al menos el 0.01 por ciento de cualquiera de las formas de zinc entra al torrente sanguíneo .

 

Otros estudios patrocinados por la FDA y la Unión Europea concluyeron que ni las nanopartículas de óxido de zinc ni de dióxido de titanio penetran la piel, y otros estudios independientes muestran que tampoco lo hacen en la piel dañada.

 

Sin embargo, puede ser peligroso inhalar o ingerir nanopartículas, ya que los pulmones tienen problemas para eliminar las partículas pequeñas, que de aquí sí pueden pasar al torrente sanguíneo. Una vez ingeridas, las nanopartículas (de los protectores solares de labios, por ejemplo) pueden dañar el tracto gastrointestinal, aunque es cierto que no hay estudios que sugieran que los consumidores ingieran suficiente óxido de zinc o dióxido de titanio para que esto sea motivo de preocupación.

Cuidado con las nanopartículas en el pulmón, que pasan al torrente sanguíneo

En resumen, ¿qué hago?

Es cierto que, en general, los protectores solares minerales tienden a calificar mejor que los protectores solares químicos en la base de datos de protectores solares del EWG. Y ya puestos a elegir, es importante que los fabricantes utilicen formas de minerales recubiertos con productos químicos inertes para reducir la foto-reactividad.

 

Es decir, que lo ideal es un protector solar basado en minerales, a ser posible que NO  contenga nanopartículas, y de todos modos, no utilizar aerosoles y sprays para evitar su inhalación

¡Ahhh!, ¿y la vitamina D?

Pues sí, es uno de los problemas de los protectores solares, que a más protección, menos producción de vitamina D, cuya falta puede ser uno de los factores de riesgo del propio cáncer de piel

 

Tienes una serie de artículos de nuestros compis aquí:

 

Parte 1, artículo: ‘Vitamina D te necesitamos’, aquí 

Parte 2, artículo: ‘Vitamina D te necesitamos’, aquí

Parte 3, artículo: ‘Vitamina D te necesitamos’, aquí

Parte 4, artículo: ‘Vitamina D te necesitamos’, aquí

 

y un artículo con su influencia en infecciones y la COVID-19, aquí

 

Así que como recomendación final, exponte progresivamente al Sol y/o durante todo el año para ayudar a protegerte de sus efectos nocivos en la piel, y si no puede ser, al menos exponte unos minutos sin crema solar (eso sí, basada en minerales).

 

En el próximo post prometo hablar de suplementación para proteger tu piel, así que ¡no te lo pierdas!

#beHealthy!

Referencias

¡En verde!

(Allí donde se ve la letra en verde, es un enlace al artículo científico, fuente o referente. Si deseas conocer más, solo has de hacer clic en la/s palabra/s en verde)

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies