SOBRE MI
Dra. Begoña Ruiz Núñez

Mi nombre es Begoña Ruiz y llevo más de 20 años dedicada a la salud.

Todo empezó el siglo pasado, cuando decidí embarcarme en el mundo de la fisioterapia, pensando que sería una carrera corta que me permitiría acceder pronto al mundo laboral, sin tener que preocuparme de ´estudiar más´. ¡Cuán equivocada estaba! Recuerdo cuando empecé la carrera que estaba deseando que llegase el día de aprender cómo tratar un esguince de tobillo con terapia manual. Desafortunadamente, ese día no llegó en esos tres años de formación, tras los que obtuve el título de fisioterapeuta, pero salí al mundo laboral sin tener muy claro cómo iba a establecer las pautas de tratamiento con el paciente y aplicar ese concepto de ´un ser bio-psico-social´ que se me había quedado grabado a fuego en las clases de historia.

En esa búsqueda de ampliar mis habilidades en terapia manual decidí realizar una formación en masaje (sí, soy masajista), y me adentré en el mundo de la osteopatía, todo esto nada más terminar la carrera. Fue gracias a la osteopatía, y al adentrarme en el mundo laboral con un trato diario con gran cantidad de pacientes (empecé a trabajar en una mutua), que entendí que simplemente con la terapia manual no iba a conseguir abordar completamente a ese paciente ´bio-psico-social´ que tanto me resonaba y al que quería ayudar desde que empecé la carrera. Me daba cuenta de que sí, que conseguía una gran efectividad en problemas biomecánicos, pero que en muchísimas ocasiones, había un componente orgánico, visceral y/o emocional al que no podía acceder completamente, ya que carecía de las herramientas para ello, y por tanto, no podía obtener los resultados y eficacia deseados en consulta.

A mitad de la formación en osteopatía (de 6 años de duración), una compañera me ofreció asistir como paciente a su examen de formación en Psico-Neuro-Inmunología clínica (PNIc). Yo había padecido alergia estacional desde los 16 años, y había probado todo tipo de tratamientos, desde las ´vacunas´ hasta los sprays de corticoesteroides y los archiconocidos anti-histamínicos. Así que en parte por ayudarla y en parte por curiosidad personal y otra gran parte profesional, accedí a asistir.

Digamos que algo hizo ´click´ en ese examen de PNIc, pero no hice mucho caso a las recomendaciones que me dieron. Sin embargo, decidí complementar la finalización de mi formación en osteopatía con los dos años de formación en PNIc. Fue tras el primer año de formación que decidí auto-tratarme para mejorar la alergia estacional (algo que no es recomendable desde el punto de vista de la no objetividad), cambiando hábitos alimenticios, incorporando más ejercicio físico, y tomando algunos suplementos. Al año siguiente no tuve síntomas, y puedo decir, más de 15 años después, que no sé cuándo aumentan las concentraciones de gramíneas en el aire y que no he vuelto a usar ningún medicamento para tal fin.

Tras finalizar ambas formaciones, fui incorporando el cambio de paradigma en consulta. Tenía mi propia consulta profesional en la que veía pacientes cada hora, y empecé a hablarles de cambios en su estilo de vida y a pautar y/o recomendarles una consulta en la que hablaríamos de cómo incorporar otra serie de cambios en su estilo de vida (alimentación, biorritmo, deporte y/o actividad física, suplementación, gestión emocional) para avanzar hacia la curación de algunos de los síntomas por los que acudían de manera periódica a la consulta de fisioterapia.

No fue un camino sencillo, pero sí progresivo.

Pasar de terapeuta manual, de hacer osteopatía y terapia miofascial a sentarse con el paciente y hablar de sus síntomas y hábitos y guiarlos en el cambio y el camino hacia la salud, es una labor que me motivaba muchísimo. Además, por fin disponía de aquellas herramientas que me permitían abordar las distintas esferas del problema por el que el paciente acudía a consulta, y aumentar por tanto la eficacia en el tratamiento.

También es cierto que tuve un momento de crisis profesional bastante importante. Quizás provocado por la monotonía del tratamiento manual, o quizás por mis ´ansias´ de conseguir todo ´ayer´, hubo un año que inicié un proceso de selección para entrar en la visita médica. La oferta de trabajo era muy suculenta. Por aquel entonces ofrecían móvil y coche de empresa, un horario flexible… algo que con mis veintipocos años era más que atractivo. Inicié el proceso de selección y llegué hasta la entrevista final y conseguí el trabajo. Pero lo rechacé. Supongo que hice honor a la frase de ´si quieres algo, déjalo ir´, y fue dejar ir el mundo de la fisioterapia y del trato con el paciente para darme cuenta de que sí que quería ir a por ello. E inicié el camino para tener mi propia consulta profesional.

Mientras iba avanzando en el camino de adaptar la consulta y el trato con el paciente hacia un tratamiento de PNIc, decidí continuar con el Máster Internacional en PNIc en Girona, de dos años de duración, y seguir profundizando en el conocimiento de la biología y fisiología del ser humano. Y fue allí donde mi vida dio el giro de 180 grados que me dirigió hacia donde me encuentro hoy.

Antes de contarte ese giro tan inesperado, creo que es importante que te detalle un poquito más sobre mi vida. Siempre me ha gustado la docencia (hija de maestros), y empecé mi camino como profesora ayudante de osteopatía. Pronto fui avanzando y me ofrecieron un puesto en la Universidad, impartiendo biomecánica para la carrera mixta de fisioterapia e INEF, muy cerquita de mi consulta profesional. Sin embargo, quería profundizar más y aportar mi visión y conocimiento de la PNIc a más profesionales, y empecé siendo profesora en la formación de PNIc.

Y ahora ya puedo contarte lo que sucedió en Girona, poco antes de la finalización del máster: uno de los profesores me ofreció hacer el doctorado con él y su equipo en Groningen, en los Países Bajos. La verdad es que todo cuadraba dentro de mi cabeza y a nivel profesional. Me iría durante 4-5 años, vendría con el título de Doctora (PhD), y ya a la vuelta, pasaría directamente en consulta a trabajar con todas las herramientas que ofrece la PNIc, unido a tener un título y una experiencia en investigación y ciencia, que me apoyaría aún más para seguir con mi carrera profesional dentro de la docencia y divulgación científica.

El resto ya es historia. Estuve 5 años en Groningen, durante los cuales pude compaginar la parte docente, impartiendo cursos de PNIc en España y en el Reino Unido, y finalmente volví a España a finalizar los dos últimos años del doctorado. En todo ese período conseguí, gracias y junto al laboratorio del profesor Frits Muskiet, uno de los mayores expertos en bioquímica clínica y estilo de vida de los cazadores-recolectores en la franja de Kenia y Tanzania; publicar más de 10 artículos científicos, incluyendo revisiones y estudios de intervención. Tras la vuelta a España, y viendo las carencias que tenía la formación de PNIc, decidí, junto a mi compañero actual y amigo Iker Martínez, organizar y crear nuestra propia formación en PNIc mediante un proyecto común, Healthy Institute.

begona-healthy-curriculumHealthy Institute nace de dos profesionales de la salud, enamorados de su profesión, y de las ganas de divulgar y poner al alcance de otros profesionales de la salud las herramientas necesarias para poder aumentar su eficacia terapéutica en consulta. La aceptación que hemos tenido en la formación presencial en los casi 6 años que llevamos funcionando ha sido espectacular, y aún estamos abrumados por ello. Empezamos con una sede en Bilbao, y en menos de tres años teníamos sedes en Madrid, Vigo, Oviedo y Granada. Más tarde se unirían Sevilla y más recientemente, Barcelona y Valencia, todas ellas con una gran acogida por parte de profesionales de diferentes áreas de la salud. La verdad es que todo este proceso era algo con lo que no soñábamos ni en nuestro momento de mayor optimismo…¡ y todo ello sin hacer nada de publicidad, ni movilizarnos en redes sociales!

Pero en marzo de 2020 llegó la COVID-19 a nuestro país, que revolucionó tanto nuestras vidas como nuestra manera de trabajar. Aún recuerdo el viernes antes del confinamiento que pasé rápidamente todas las consultas que tenía presenciales, en Madrid centro, a modo online, por vídeoconferencia, simplemente por un tema de responsabilidad social. Y lo mismo con la formación presencial que tenía ese fin de semana en Vigo. El resto ya es historia, todas las formaciones presenciales pasaron a ser en modo online-streaming, durante el confinamiento y el resto del año académico.

¿Y ahora qué?

Durante el confinamiento hemos sufrido un cambio de paradigma a nivel de formación y a nivel de difusión, todo ello propiciado, por un lado, por la situación de incertidumbre social que vivimo, y por otro, por un tema de optimización del tiempo. Nos hemos lanzado al mundo de las redes sociales y hemos creado webinars, posts de calidad en el blog, recetas saludables…. Y además, con gran ilusión, hemos creado una formación de PNIc mejorada, una versión 2.0, junto a todo el equipo de profesionales que trabajan junto a nosotros. Llevamos ya más de 5 años juntos, con una grandísima acogida por parte de diferentes profesionales, y la historia continúa ¡porque tenemos muchos más planes y proyectos que esperamos compartir pronto contigo! ¡Atent@ porque vienen más cursos de formación y nuevas incorporaciones al equipo Healthy! ¡Te esperamos! #behealthy!……

begoña ruíz

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